O FIADEIRO
19 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.«A Dios rogando y con el mazo dando», dice el refrán popular. Y así lo ejecutó viernes y sábado el vicepresidente segundo de la Xunta y conselleiro de Medio Ambiente , José Manuel Barreiro . El mismo día de su onomástica, entre felicitación y felicitación, al político lucense (que se encontraba en la Ribeira Sacra ourensana como en su casa) le sobró tiempo para digirir la lucha contra los incendios forestales que, como si de una plaga se tratara, castigaron a la provincia durante los días el encierro de la Xunta en Ribas del Sil. En distintas ocasiones, el conselleiro de Medio Ambiente abandonó las instalaciones del monasterio para ponerse al frente del operativo que su departamento tenía montado para poner freno al desastre ecológico que ayer teñía de humo, entre otros lugares, la capital y sus alrededores. Como contra los elementos no puede lucharse sí que hay que admitir la disposición y la sensibilidad de Barreiro a la hora de movilizarse y estar en primera línea.