Cultura | Luisa López y Carlos Lastres presentan «Blanco y negro»
15 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Primero fue Sólo un sueño -nombre de su primer disco- y esta noche los ourensanos Luisa López y Carlos Lastres presentan Blanco y negro en el café Jam Session de Ourense. Lo suyo es un matrimonio musical desde el primer momento. Les unió la melodía el ritmo y la armonía, pero una muy concreta, aquella -hoy clásicos- que protagonizaron la década de los cuarenta y cincuenta de la mano de Cole Porter -con Night and day o I`ve got you under my skin -, Fred Ebb -compositor de New York New York - , o Yip Harburg - Somewhere over the rainbow-. Un repertorio en el que han incluido en esta ocasión a Steve Wonder y su You are de sunshine of my life . Música americana: swing , jazz, foxtrot o charlestón, al que unen temas brasileños a ritmos de Bossa Nova . Es usual encontrar este tipo de música en Ourense en bandas, pero no lo es poder escucharlo en directo y de la mano de un dúo. «La respuesta del público ha sido muy buena», comenta Luisa López que añade: «Hay gente de todas las edades, mucha gente conoce, sino todos, los temas que interpretamos, por lo que disfrutan mucho más durante la actuación». Afición «La suerte me puso en su camino», subraya Luisa. De pequeña, en su casa, daba los primeros pasos de algo que nunca pensó que se convertiría en una pasión con dos cedés incluidos. Para ella es una afición y aprovecha el tiempo libre que su trabajo le permite para acudir al estudio que posee Carlos para ensayar, proponer temas o hablar sobre proyectos de futuro. Carlos Lastres llegó al dúo con una experiencia anterior, en solitario. Conjugaron el estilo de música y hoy llevan ya tres años juntos. «Disfrutamos y vibramos mucho durante las actuaciones porque nos gusta y eso es algo que se refleja sobre el escenario» dice Luisa López. De momento, y por tratarse de una afición, el dúo ofrece sus conciertos en cafés ourensanos, aunque han recibido ofertas de otros lugares. Son autodidactas, se entienden en las improvisaciones y disfrutan más que nadie con lo que hacen. Después de tres años vuelven a mostrar lo que mejor saben hacer.