DIAGONAL | O |
08 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.NARICES narices, lo que se dice narices...no, pero dejémoslo en la cabeza, por aquello de ser políticamente correctos, pues, al final, lo que vale es la idea, la del tocanarices, y no tanto el empleo más o menos afortunado de una palabra que será bien o mal sonante según la educación y los prejuicios de cada cual. Al grano: las quejas de los vecinos de As Lagoas, sobre los excesos en horario de madrugada de algunos descerebrados, en moto o en coche, llevó a la Policía Local a establecer un dispositivo tan simple como eficaz: estar allí, dejarse ver y tocar las narices. Tan buen resultado ha ddao el operativo que en el vecindario existe la sensación de que el problema se acabó. Y visto el éxito, digo yo, no podías, querido jefe, extender la idea, crear una brigada de tocanarices y hacer lo propio con el conductor que no respeta el paso de peatones, el que farda con claxon musiquero y lo toca con soltura, o el moderno que va con el chunda chunda a toca pastilla. Por ejemplo. Entre pararlos, pedirles los papeles y comprobarlos, pasan diez minutos. Y después se les dice que no tengan tanta prisa...