La empanada y los callos llevaron a miles de comensales a las localidades de Allariz y Lobios Maside, por otro lado, vivió una jornada consagrada a la competición hípica
22 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?e primero, empanada. De segundo, callos. Podría decirse que éste fue el menú que ayer degustó la provincia, a la hora de comer. Allariz y Lobios se convirtieron durante el penúltimo domingo de agosto en capitales gastronómicas de Ourense. El campo de Vilanova de la villa alaricana fue el comedor natural en el que se sirvieron miles de raciones de los más variados tipos de empanada durante todo el día. La tradición repostera de la localidad tampoco pasó desapercibida en los puestos de venta al público. En Lobios, la finca de los Teijada acogió a otro importante número de visitantes que dieron cuenta de kilos y kilos de callos. Hasta 2.100, cocinados con otros 300 de garbanzos. Menos preocupados por la comida estaban los incondicionales de la Festa do Cabalo de Maside donde se celebraron numerosas pruebas hípicas. A última hora de la tarde se sorteó entre los asistentes un potro. Durante todo el día los caballos fueron los protagonistas en las diferentes competiciones y exhibiciones. Las fiestas patronales de decenas de localidades ourensanas completaron la agenda de una jornada con marcado carácter festivo durante la que se registraron numerosos desplazamientos por carretera. La provincia enfiló ayer la recta final del mes de agosto y, de paso, del verano. El próximo fin de semana continuarán las celebraciones. Hay dos citas destacadas: en Ribadavia, la Festa da Istoria; y en Leiro, la de la vendimia. Todavía hay oportunidad para divertirse.