O FIADEIRO
04 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Pese a los calores. Pese al nuevo talante. Pese a que sabía que estaba usurpando un puesto que las urnas habían dado a otro, José Pérez Iglesias aguantó estoicamente sentado en el despacho del Inem. Hasta que una funcionaria le indicó el camino de salida, el también portavoz del PP en Ribadavia no abandonó la dirección del organismo de empleo. Desde que cambió de color el gobierno de España, Pérez Iglesias mantuvo el cargo que le había dado a dedo Baltar . ¡Nada de dimisiones irrevocables! ¡Nada de irse con la derrota popular para casa! El ínclito Pinínsulas (apelativo con el que es conocido cariñosamente) incluso se alegraba cada vez que caía un mes más y cobraba otra nómina como director del Inem. Pero todo llega a su fin. Y ahora, de nuevo, a peregrinar junto a Baltar (tendrá que ir hasta San Vicente donde reposa su boss) para que le dé otro puesto digital. Porque, comparado con la política, ¡es tan cansado eso de dar clases en un instituto!