Crónica | La pelea política burocrática El alcalde de A Rúa no autoriza la apertura de un local para los populares porque le faltan las luces de emergencia, y antes, el mismo inmueble fue bar y tienda de electrodomésticos
05 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.No se han quedado en la calle literalmente, pero sí por la vía burocrática. Resulta que la junta local del PP de A Rúa alquiló un bajo en una calle próxima a la casa consistorial para celebrar allí reuniones políticas, con no más de 20 personas de aforo. El alcalde de la villa, el independiente José Vicente Solarat, con el que los populares mantienen un agrio y agudo enfrentamiento político, ha decidido no autorizar la apertura de la sede del PP porque incumple una serie de requisitos burocráticos. Entre ellos, el local no tiene luces de emergencia y les reclama a la vez planos del local. Ayer, el portavoz popular municipal, Avelino García Ferradal, dijo que este bajo lo utilizan no para reuniones multitudinarias de partido, sino para la propia ejecutiva local y a puerta cerrada, con un aforo de entre quince a veinte personas como máximo en una reunión. Se da la circunstancia que el mismo establecimiento fue con anterioridad un bar, luego se utilizó como tienda de electrodomésticos, y la última vez que permaneció abierto al público fue para una tienda de pinturas. El representante del PP dijo que en A Rúa «nunca a un partido político» se le ha pedido licencia de apertura para tener una pequeña sede. En la actualidad, el BNG, PSOE, y los propios independientes del grupo RUA carecen de sede oficial para celebrar sus reuniones de partido. Sólo el PP pretende abrirla, aunque de hecho, ya la tienen abierta. Desde el PP se interpreta esta situación como una especie de pequeña venganza por las últimas denuncias de presuntas irregularidades cometidas por el grupo tripartito. Desde el PP dicen que persentarán los papeles.