Una economía subsidiada

JOSÉ A. VÁZQUEZ BARQUERO

OURENSE

DESDE LAS AULAS | O |

15 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

¡BENDITAS pensiones y benditos pensionistas! ¿Qué sería de esta tierra sin el amparo de sus mayores? ¿A qué nos dedicaríamos los trabajadores en activo si mañana nuestros jubilados decidiesen emigrar? Sin ir mas lejos, si optasen por un placentero descanso mediterráneo como hacen sus coetáneos centroeuropeos, estoy seguro de que las cosas en Ourense irían a peor. En mayor medida que en cualquier otro lugar ante similar contratiempo. Como indica el CES, somos una economía subsidiada especialmente a través de las pensiones de jubilación. De ahí que nuestro preponderante sector servicios dependa más del consumo domestico que de actividades industriales y agrícolas. Por eso, sin jubilados, nos quedaríamos a la luna de Valencia. Esperando agónicamente la tan deseada reactivación económica que nunca llega. Por lo menos, eso es lo que ha sucedido hasta la fecha. A pesar de las buenas intenciones exteriorizadas por los mandamases de turno. Pero démosle cierto cuartel a la esperanza y no seamos derrotistas en exceso. Que todo cambio político como mínimo merece el beneficio de la duda. Personalmente, a ZP le otorgaré bastante más.