Crónica | La noche de los populares valdeorreses
20 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.«Mira Paco, ahí vienen el ciclón de Villalba y Copito de Nieve», le espetaba entre risas una señora muy peripuesta a su acompañante en la clausura del congreso del PP barquense. Se abren las puertas de la Casa de la Cultura y, ciertamente, entra una ráfaga humana que crea remolinos de pasión. Es Manuel Fraga, que con pasos de babor a estribor despierta la excitación entre un paisanaje entregado. Junto a él va el que manda en el partido en la provincia, José Luis Baltar, con su blanca cabellera, derecho como una vela, y con el séquito de anfitriones. Al seguir de cerca la imagen, el acompañante de la señora, que llevaba ya más de media hora larga esperando, no se resiste y le contesta: «Mira, lo que tú quieras; ciclón sí, pero Copito ya murió». La mujer del abrigo se vuelve a su interlocutor y le cierra la boca con una frase lapidaria: «Baltar está más vivo que tú y yo juntos». La megafonía del partido enloquece la sala y los aplausos dan calor a la comitiva en la que también va Xesús Palmou. Fuera quedaron tres «personas pancarta». Eran de una asociación cultural y empresarial de la Costa da Morte y pedían, con letras bien grandes en el pecho y espalda, «Parador en Balarés». Comienzan los discursos y el público aplaude cuando se lo pide el nuevo presidente del PP barquense, para calmar el mal estado de ánimo de Terán y los suyos. Le sigue en la homilía popular Baltar, quien centra sus palabras en la unidad y en la figura de Rajoy, personalidad de la que tampoco se olvidan en sus argumentos Palmou y Fraga. El acto lo cierra el ciclón de Villalba aludiendo a una Valdeorras más próspera. «Quiero una Valdeorras unida, integrada en el todo provincial de Ourense y en Galicia; y quiero que este barco, el de Valdeorras, navegue por las aguas del progreso», enfatizó con voz potente un Fraga que cerraba los ojos de cansancio minutos antes, cuando desde la butaca escuchaba a Baltar y a Palmou.