Crónica Protección Civil mantiene un despliegue en el municipio para dar con el paradero de los animales, que traen de cabeza a todos los vecinos que crían ganado ovino
24 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.En el municipio de Coles hay un problema de mil demonios. O de perros, para ser exactos. Desde hace ya unos cuantos días andan sueltos dos canes que tienen como principal cometido llevarse por delante la vida de las ovejas. La cosa no es para broma porque se están sucediendo denuncias según las cuales desde el pasado día 7 de noviembre han pasado a mejor vida 42 ovejas y cinco corderos, quedando otras cinco heridas. Agentes del Seprona de la Guardia Civil visitaron la zona pero no encontraron nada. No hay quien dé con el paradero de los dos canes aunque eso sí, este fin de semana un vecino los vio y lo más que consiguió fue espantarlos. Durante el pasado fin de semana un hombre de 36 años presentaba denuncia diciendo que había encontrado tres ovejas suyas en estado moribundo en su explotación de Cales, en Coles. Manifestó que los signos son de haber sido atacadas por animales salvajes y muy posiblemente por perros. No acaba este buen hombre de poner en conocimiento de la Guardia Civil lo sucedido cuando otro señor de Verganza, en el término de Coles, presentaba otra denuncia diciendo que había conseguido ahuyentar a dos canes que acababan de atacar un rebaño ovino de su propiedad en una finca cerrada cerca de su residencia y dijo que un animal del rebaño estaba herido. Pero no queda aquí la cosa ya que este señor también declaró que el pasado día 12 por la noche los perros volvieron a visitar su rebaño y le mataron dos ovejas. Es un misterio. O la gran pesadilla para quienes en este ayuntamiento tienen esa clase de ganado. Curiosamente los daños se producen en dicho término municipal. Hay preocupación por este goteo diario y porque aún nadie fue capaz de coger a los perros. «Tratamos de localizalos e a ver que facemos con eles. Teño medo que se boten á xente», dice el alcalde, Eladio Pérez Moure. Añadió: «Teño a media Protección Civil adicada a coller a estes cans. Eran tres pero tiveron que matar a un alá onde os Barbosa, cando mataron máis ovellas, porque se botaba a un axente da brigada. Os outros dous escaparon».