Entrevista | Alfonso González Selas DIRECTOR DEL CONSERVATORIO PROFESIONAL DE MÚSICA DE OURENSE
15 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?os años después de que la Xunta interviniera en el conservatorio de Ourense, nombrando a Tomás Camacho como director, en sustitución de un Carlos Núñez cuya gestión levantara agrias diferencias entre el profesorado, Alfonso González toma las riendas de un centro ahora normalizado. -Esta vez la sucesión ha venido desde dentro. -Así es, yo era el jefe de estudios del anterior director, Tomás Camacho. Ahora la situación está normalizada y ya no existen los problemas de antes. Tenemos preocupaciones, pero son las mismas que las de cualquier centro. -Pero en los últimos días se están escuchando quejas de padres que se lamentan de la escasez de plazas para matricular a sus hijos. -Son las quejas de todos los años, pero nosotros no podemos hacer nada. El problema es que todo el mundo quiere que su hijo se apunte a clases de piano, la demanda duplica a la oferta, y es imposible que haya plazas para todos. -¿No se puede ampliar ese número? -Ya se sabe que la tendencia de la Xunta siempre es a disminuir y no a aumentar, pero de todas formas, en este caso no sólo no se han reducido, sino que además consideramos que once profesores de piano son suficientes para un conservatorio en el que las clases para algunos instrumentos como el violín o la guitarra tienen muy pocos alumnos. -Entonces lo que hace falta es un cambio de mentalidad. -Todo el mundo quiere estudiar piano, no se dan cuenta de que hay demasiados profesionales de este campo y no hay mercado para todos. Un ejemplo claro es lo que ocurre en la orquesta sinfónica de Galicia, que tiene muchos extranjeros porque los estudiantes gallegos no se especializan en otros instrumentos sobre los que sí hay mucha demanda.