La resaca de una semana de juerga

Marta Carballo OURENSE

OURENSE

MIGUEL VILLAR

En directo | Adiós a las fiestas de Ourense Una procesión solemne, la pólvora y las luces de los fuegos artificiales y la voz desgarrada de Sergio Dalma cerraron las actividades del Corpus de este año

22 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Se terminaron. El espectáculo de fuegos artificiales puso ayer el punto final a diez días de fiesta. Una jornada que, sin duda, estuvo marcada por el intenso calor que se registró en la capital. El acto central fue la procesión del Corpus. Desfile militar, himnos, gaiteiros y una banda de música pusieron el sonido a la procesión que salió de la catedral y recorrió las calles hasta la praza Maior. Niños de comunión se mezclaban con alguna que otra mantilla, pocas. Una de ellas, de negro riguroso, la llevaba la nueva concejala de Hacienda, Elena Rivo, que se estrenaba en estos actos oficiales. Con ella iba casi todo el grupo de gobierno y algún representante socialista como el portavoz municipal, Francisco Rodríguez. También el subdelegado del Gobierno, el comisario y el delegado de Defensa estuvieron puntuales en la catedral. Todos llevaban trajes oscuros que hicieron sudar a más de uno, aunque este año no hubo desmayos. El obispo, Luis Quinteiro, presidió la procesión del Corpus acompañando a la Sagrada Forma y a los cientos de fieles que acudieron a la celebración religiosa. Cinco alfombras de flores esperaban a su paso. Olor a incienso, oraciones y marchas castrenses se mezclaban en un ambiente de solemnidad. Las cofradías no faltaron tampoco este domingo con sus estandartes. Se confundían con la gente que buscó la sombra y los abanicos para hacer más llevadero la procesión que marcó la jornada de ayer. Música y luces Tras la solemnidad de la religión llegó el baile y la música. Los niños acudían a su último día de fiesta en O Posío y se rieron y disfrutaron con los títeres. Los aficionados a la música estuvieron en el último concierto de Os Remedios para escuchar la voz desgarrada de Sergio Dalma. Hasta que llegaron los fuegos. La pirotecnia Calo fue la última participante en el concurso de este año, cuyos premios se darán hoy a conocer. Con luces y pólvora la fiesta se terminó. Hasta el año que viene.