La soprano absoluta

Ruth Nóvoa de Manuel
Ruth Nóvoa OURENSE

OURENSE

03 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Como la soprano absoluta. Así definió el barítono Antonio Blancas Laplaza a su mujer, la soprano Ángeles Gulín Domínguez, que ayer fue homenajeada en Ribadavia cuando todavía no se han cumplido tres meses de su fallecimiento. Y es que, según el que fue su compañero a lo largo de cuarenta años, su voz brillante, sin sombras, le permitió «cantar de todo, desde zarzuelas como La Francisquita a óperas como Nabucco». A su voz torrencial y apabullante, «de las que habido muy poquitas en el panorama operístico español», se refirió también la soprano arousana Laura Alonso que actuó en el concierto organizado por Caixa Galicia en la Casa da Cultura ribadaviense. Una enfermedad obligó a Ángeles Gulín a abandonar precipidamente la música en la década de los ochenta, en el momento más dulce de su carrera como cantante. También precipidamente se despidió en octubre del pasado año, tras una larga batalla librada en hospitales, forzando el homenaje póstumo que se le rindió en su Ribadavia natal. Un concierto fue la mejor manera de recordarla.