En un paraje de Celavente se acumulan 2.500 kilos de escombros que invaden parte del vial Entre la basura se encontraron recibos y presupuestos de una empresa barquense
27 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.A Los agentes del Seprona de la Guardia Civil en Viana do Bolo constataron la presencia de 2.500 kilos de vertidos en una antigua escombrera recuperada, situada a las afueras de la localidad de Celavente, en el municipio de O Bolo. Las investigaciones llevadas a cabo por los agentes hacen sospechar que los vertidos fueron realizados por la empresa constructora barquense de Arturo P. Al parecer, entre los escombros se encontraron recibos y algún presupuesto emitido por esta empresa. La sociedad fue denunciada ante la Guardia Civil y ante la Consellería de Medio Ambiente por la presunta realización de vertidos ilegales y por la ocupación de parte de la carretera con el escombro. Los vecinos de O Bolo descubrieron con sorpresa la presencia de más de dos toneladas de basura entre los que se encontraban botes de pintura, escombros, vigas de cemento, gravilla, bolsas de plástico y hasta una hormigonera en la tarde del sábado La zona estaba ocupada antiguamente por una escombrera, donde se realizaban de forma habitual vertidos, y que fue recuperada hace tiempo. Desde entonces la escombrera se transformó en un lugar verde donde la Xunta colocó un cartel prohibiendo que se tirase basura. Un letrero en el que se advierte de la posible imposición de sanciones entre 1.502 y 240.404,84 euros por diversos delitos ecológicos. La ley recoge la imposición de sanciones por vertidos no autorizados de entre 600 y 1.500 euros, una multa a la que podrían sumarse otras infracciones si parte de los residuos son tóxicos o concurren otras circunstancias. La Guardia Civil se puso ya en contacto con el empresario que negó ser el autor de los hechos, pero al parecer se comprometió a llevar a cabo la retirada de la basura lo antes posible. Los constructores de O Barco disponen de un vertedero de inertes a quince kilómetros, en A Rúa, la mitad de la distancia que separa la villa barquense de Celavente.