Cea alaba las virtudes de su referente principal, el pan

CARMEN PARADELA O CARBALLIÑO

OURENSE

La celebración gastronómica comenzará a las doce y media del domingo Pan de Cea. Sólo tres palabras que engloban la calidad de un producto que traspasa fronteras. En apenas 1.000 o 1.200 gramos, con la vitamina B1, recomendada por los médicos para combatir los síntomas de fatiga e incluso para aliviar los estados depresivos, se encierra una tradición histórica que es, en pleno siglo XXI, más artesanía que industria.

05 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

No es un pan cualquiera, se elabora, según reconocen los expertos con harina de trigo, de la que el 50% procede de variedades típicas de la comunidad autónoma. Agua, sal comestible y para su fermentación masa procedente de una elaboración anterior completan los ingredientes de un producto, el pan de Cea, que tiene diferentes etapas más de amasado siempre guiado por técnicas ancestrales propias. El Ayuntamiento de Cea, consciente de este potencial alimenticio, exalta al pan en una de las celebraciones más populares de Ourense. Mañana el municipio se convierte en centro de reunión para congregar autoridades, músicos y danzantes Con degustación gratuita de chorizos al vino, productos lácteos, quesos o jamones de algunos de los diez expositores presentes en el festejo gastronómico se completa un amplio programa que se iniciará a las doce y media de la tarde y que concluirá con el concierto de Mercedes Peón y una verbena musical. El encargado de ensalzar el pan de Cea será este año un periodista, José Manuel Orriols, que toma así el relevo de su colega del año anterior el también periodista Manuel Villanueva y actual director de contenidos de Antena 3 Televisión. Lo tendrá fácil. Hasta en la Universidad de Harvard se realizan estudios contundentes que demuestran que el exceso de azúcar produce la formación compensatoria de grasa y eleva el colesterol. La prescripción facultativa recomienda el pan, y si es de Cea más. El único punto perjudicial a tener en cuenta se encuentra en el mantenimiento de las facultades físicas e intelectuales y combate además la apatía y la inapetencia.