La marcha de un constructor deja en la estacada a decenas de familias de O Barco

REDACCIÓN O BARCO

OURENSE

El responsable de Contratas y Promociones otorgó plenos poderes a un abogado para negociar con los afectados soluciones para las obras Con la espada de Damocles sobre sus cabezas. Un constructor de O Barco ha dejado en esta situación a más de medio centenar de familias, al abandonar el municipio sin rematar las obras de una urbanización de chalés y un edificio en el centro de la villa. Eso sí, el responsable de Contratas y Promociones 92 SL, Avelino Murciego Fernández, dejó plenos poderes a un letrado con el que los vecinos tienen que resolver el futuro de sus chalés, viviendas o locales comerciales. La incertidumbre se ciñe también sobre la plantilla de la constructora, advertida de un expediente de regulación de empleo. E incluso sobre el concello, con el que la empresa negociaba para compensar las cesiones que tenía que haberle efectuado al gobierno local por uno de los proyectos.

15 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Avelino Murciego formalizó una operación de crédito con Caixanova para rematar las obras que tenía en ejecución en la villa barquense: una urbanización de viviendas unifamiliares en A Lamena (junto a Las Huertas) y un edificio en el cruce de las calles Hermanos Dequidt y Pérez Lista. Los vecinos que le habían comprado chalés, viviendas o locales comerciales se despertaron una mañana con la noticia de su desaparición. Desde hace dos semanas desconocen su paradero. Eso sí, se fue dejando plenos poderes a un abogado, con despacho abierto en O Barco, convirtiéndolo en el representante legal de la constructora y con quien al parece sí mantiene el contacto. Los vecinos se vieron obligados a reaccionar de forma inmediata para velar por las inversiones realizadas y lograr disponer de los bienes adquiridos, negociando con la empresa y la entidad bancaria.