El Celta da un paso de gigante en Salónica (1-2)

GRADA DE RÍO

Iago Aspas y Swedberg, los autores de los goles, se abrazan tras el tanto del sueco.
Iago Aspas y Swedberg, los autores de los goles, se abrazan tras el tanto del sueco. ACHILLEAS CHIRAS | EFE

Los vigueses, con goles de Aspas y Williot, se convierten en el primer equipo que gana en casa del PAOK en un año

19 feb 2026 . Actualizado a las 22:16 h.

Un año y 23 partidos después, el mítico Toumba Stadium vio ganar a otro equipo que no fuese el PAOK. La victoria la firmó un Celta muy superior en la primera mitad, que superó con su fútbol de toque la presión del conjunto griego y que supo contemporizar en la segunda parte para firmar el 1-2 que había vaticinado la presidenta Marián Mouriño antes de partir hacia Grecia. Iago Aspas fue el hombre del partido, de su cabeza y de sus botas salieron los dos goles celestes.

El capitán enmudeció el fiero recinto marcando el primero poco después de la media hora y asistió a Williot Swedberg para que anotara el segundo antes del descanso. Tras el receso, los de Salónica empujaron con más fe que fútbol y acortaron distancias por mediación de Jemerejeff. El VAR validó el tanto de sueco un minuto después de que anulara otro a Ferran Jutglà, dejando la eliminatoria abierta para la resolución del jueves, pero es un magnífico resultado para la tropa de Claudio Giráldez.

El fútbol del Celta demostró en los primeros 45 minutos estar un peldaño por encima del que atesora el PAOK. Los vigueses, con un once casi de gala, pusieron el fútbol, las ocasiones y los goles en el primer acto, en el que mantuvieron una buena compostura defensiva bajo el liderazgo de Carl Starfelt. Quizás influido por la aureola del Toumba Stadium, el cuadro celeste salió con un punto de precaución, con Ilaix Moriba jugando casi a la par de Miguel Román en la base, pero también con la idea clara de mover el balón al primer toque para superar la presión de los griegos.

Liderados por la magia de Iago Aspas, que disfruta como nadie de la Europa League, los vigueses crearon dos claras ocasiones para haberse adelantado en los primeros minutos. El moañés filtró un pase de oro a Williot Swedberg que el sueco erró por dos veces, porque el portero Tsiftsis devolvió el primero y realizó un paradón en el segundo, cuando el sueco intentó levantarle el balón con la izquierda.

Superado el primer trance, el equipo de Salónica se hizo con el balón, intensificó la presión, se aprovechó de errores en la entrega de los celestes y buscó los centros y las faltas como recursos hacia el gol. Y de un rechace llegó su mejor oportunidad, un obús desde la frontal que desvió con su cabeza de hierro macizo Starfelt, omnipresente en todas las acciones defensivas.

Desde el principio del partido, el PAOK tenía la consigna de aglutinar jugadores en el pasillo central y dejar libre las bandas, y por los costados nacieron los dos goles celestes antes del descanso. El primero fue una recuperación de Javi Rodríguez con una estratosférica asistencia de Miguel Román de espuela para dejar a Aspas en un mano a mano con el portero que el 10 no falló. Acomodó el balón en su pie izquierdo y lo mandó a la red.

En el 0-2, el capitán del Celta ejerció de asistente. De nuevo apareció Miguel Román en el nacimiento de la jugada, Borja Iglesias descargó hacia la banda y la leyenda celeste metió una pelota medida para que Williot Swedberg marcase el segundo.

La segunda mitad fue otra historia. El PAOK no tenía fútbol para intimidar a los vigueses, pero sí mucha persistencia y fe en revertir la situación. Su camino eran los centros laterales y por ese vía apareció Starfelt para bloquear dos balones intimidantes dentro del área. El siguiente balón colgado lo remató Jeremejeff con un cabezazo al que respondió Ionut Andrei Radu.

Como el gol no llegaba, los griegos metieron un triple cambio en el campo buscando un revulsivo, pero el Celta respondió con su primer contragolpe letal que acabó en gol de Jutglà tras un tiro de Hugo Álvarez, los dos recién entrados en el partido. El VAR anuló el tanto por un milimétrico fuera de juego por media rodilla. Y del 0-3, el partido pasó al 1-2 con el videoarbitraje de nuevo de por medio. Zivkovic, el jugador con más talento de los griegos, metió un balón al espacio y Jermejeff, a bote pronto, y libre de marca, anotó un gran gol que terminó subiendo el marcador.

Tres llegadas de Hugo Álvarez

Con el 1-2, el Celta recuperó el balón y el control del partido y Hugo Álvarez, que disponía de una inmensa autopista en el flanco derecho del rival, llegó dos veces a los dominios del portero heleno, pero no pudo marcar el tercero. Por empuje, el PAOK terminó teniendo la última con un tiro ajustado de Zivkovic al lateral de la red. La eliminatoria sigue abierta, pero el Celta dio un paso de gigante para plantarse en octavos. Ahora, toca rematar la faena el próximo jueves en Balaídos.

Ficha técnica:

1 - PAOK: Tsiftsis: Kenny, Vogliacco (Michailidis, min.67), Lovren, Taylor (Baba, min.67); Camara (Chatsidis, min.67), Ozdoev; Zivkovic, Zafeiris, Taison; Jeremejeff.

2 - Celta: Radu; Javi Rodríguez, Starfelt, Marcos Alonso; Carreira, Moriba, Miguel Román (Vecino, min.86), Mingueza (Javi Rueda, min.61); Aspas (Fer López, min.65), Williot (Hugo Álvarez, min.65) y Borja Iglesias (Jutglà, min.61).

Goles: 0-1, m.34: Aspas. 0-2, m.42: Williot. 1-2, m.77: Jeremejeff.

Árbitro: Ivan Kru?liak (Eslovaco). Amonestó a Zivkovic (min.89) por parte del PAOK, y a Hugo Álvarez (min.67) y Javi Rueda (min.72) por parte del Celta.

Incidencias: Encuentro de ida de los dieciseisavos de final de la Liga Europa disputado en el Toumba Stadium de Salónica ante unos 28.000 espectadores (lleno).