El programa de intercambio recogió el pasado año 15.000 piezas usadas por drogodependientes El comité cidadán anti sida de Ourense, que esta tarde celebra en el Ateneo una doble asamblea de socios, se plantea ahondar en la vertiente social de su actividad con un conjunto de nuevos programas que inciden en la inserción social y la mejora de las condiciones de vida y salud de los enfermos. Uno de los objetivos que persiguen es ampliar el programa de intercambio de jeringuillas con la utilización de una unidad móvil y la instalación de máquinas expendedoras de estos instrumentos en los centros de salud.
14 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.A finales de 2001 estaban contabilizados en Ourense 275 casos de VIH, que incluye a enfermos y portadores; el número de casos acumulados de sida desarrollado desde principios de los noventa es de 346. El programa de intercambio de jeringas usadas por nuevas para evitar el contagio entre los drogodependientes está siendo realizado en solitario por el comité anti sida desde hace dos años. Su presidente, Alfonso Cid, considera fundamental disponer de una unidad móvil: «É a única maneira de chegar a tódolos picadeiros e cubrir a cidade. Tamén pensamos en instalar máquinas expendedoras, para o que xa temos feito algunha xestión. Pensamos que un bo lugar, pola súa neutralidade, serían os centros de saúde». Riesgo sanitario Además, el comité reivindica picaderos higiénicos. Los más concurridos -As Burgas, el túnel de San Francisco, Vichita y el entorno de la iglesia de la Asunción- suponen «un risco sanitario bestial para os ionquis». El comité pide que se abandonen las actitudes hipócritas y se luche por la salubridad de los lugares a donde acuden los drogadictos. Otra línea fundamental de actuación es la de los talleres de formación. Desde noviembre funciona con éxito uno de cuero, en la que catorce personas aprenden la técnica de trabajo de este material y, sobre todo, «adquiren hábitos laborais porque a maioría na vida traballaron e nunca tiveron horario». En ese ámbito, el comité proyecta la puesta en marcha de cuatro nuevos talleres, parcialmente financiados por la Diputación: reciclaje de muebles para su posterior venta, alfarería de torno, alfabetización funcional y cocina práctica de autoconsumo.