«Todos estamos algo locos»

La Voz

OURENSE

LOUXA

FINA ULLOA EL CRONÓMETRO Florencio de Arboiro, escultor que expone en O Barco

18 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Florencio de Arboiro trabaja desde hace 25 años desarrollando actividades de recuperación y entretenimiento a través de artes plásticas para los enfermos mentales de Toén. De ese contacto nutre también su obra como escultor, que hasta el próximo día 27 podrá verse en la sala de exposiciones de Caixanova en O Barco. -¿Qué pretende reflejar? -Mis propias experiencias y los sentimientos que surgen del contacto cotidiano con estas personas que muchas veces no son bien entendidas en la sociedad. Algunas obras llevan nombres propios porque me inspiré en casos concretos. Otros títulos hablan de desprecio, autoajusticiamiento, aislamiento, huída, indiferencia. También he recuperado algunos objetos, que son auténticos, y que hace años estaban relacionados con el tratamiento que se daba a estos enfermos, como la caja de pastillas o la puerta de la celda de aislamiento. -¿Cómo responden los enfermos a sus propuestas? -En general bien. El trabajar con las manos es una terapia porque la mente se aleja momentaneamente de otros asuntos que pueden preocupar y obsesionar. Y por otro lado es una fórmula para sacar lo que está dentro, para descargar sobre el material con el que se trabaja. -¿Para usted también es una terapia? -Es una gran evasión. Yo creo que todos estamos algo locos y también que la enfermedad mental, en un grado u otro, nos acompaña durante toda la vida. Nuestra cabeza, como otras partes del cuerpo, tiene problemas que en ocasiones ni detectamos. Pero mi afán por este tema es más reflejar la situación y la realidad de las personas que tienen problemas puntuales pero un corazón inmenso.