30 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.
La sesión de ayer permitió ver un salón de plenos completamente abarrotado, cosa poco habitual, debido al interés despertado por el caso de la finca Santa Marina y la presencia de un grupo de estudiantes carballiñeses. Pero durante las tres horas del pleno también hubo situaciones curiosas como el hecho de que Baltar asegurase que el hijo de Iglesias Sueiro se encontraba en un bar próximo reuniendo, a base de teléfono, a estudiantes para manifestarse en la Diputación. El propio Baltar casi dejó sin voz al nacionalista Xosé Rodríguez Cid, quien quiso matizar algunos puntos abordados en la última parte de la sesión y que, debido a lo avanzado de la hora, fueron despachados a toda velocidad.