Protección Civil de Ourense mantuvo la alerta hasta las siete de la tarde de ayer, una vez que comenzó a remitir el temporal de lluvia Un fin de semana pasado por agua. La tradición dice que siempre ocurre cuando las elecciones autonómicas retoman el protagonismo. El nuevo milenio no quiso ser menos y se adaptó a lo que mandan los cánones. Las previsiones metereológicas anunciaban para el domingo más de 100 litros de agua por metro cuadrado. De hecho los especialistas en la materia reconocían que llovió más que el año pasado, incluso más que en los últimos quince años. La ventaja fue que el aguacero duró menos tiempo que entonces lo que impidió un mayor número de inundaciones o desbordamientos. Fue el primer susto del otoño en Ourense.
22 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Fin de semana lluvioso, mucho, prácticamente de modo ininterrumpido. En la mente de casi todo el mundo las imágenes del año pasado, cuando aún no se han cobrado las indemnizaciones por los daños causados y muchos de los destrozos siguen pendientes de ser subsanados. Voluntarios y miembros de Protección Civil, junto a los Grupos Municipales de Intervención Rápida de la provincia, en alerta. Hasta las siete de la tarde de ayer aunque desde las dos y media con más tranquilidad «xa que remite o temporal e vai deixar de chover». La mayor incidencia en el occidente ourensano, igual que el pasado año, se dio en Ribadavia, donde el Avia se desbordó e inundó A Veronza y las obras de recuperación de sus riberas y en Francelos hundió una acera. El resto: Inundaciones de algunos bajos y desprendimientos de tierra sin importancia ni grandes incidencias. Valdeorras Las lluvias provocaron también algunos problemas en Valdeorras. Entre ellos en el tráfico, con alguna salida de la calzada y un accidente en la carretera de Millarouso. El vehículo en el que viajan dos hermanas, María Ángeles y María Rosario Anta, patinó y volcó en un terraplén. Quedaron atrapadas en su interior y fueron rescatadas por unos vecinos utilizando troncos para levantar el coche. Ninguna sufrió heridas a pesar de la aparatosidad del vuelco. En O Barco se repitieron las inundaciones en la Plaza Mayor -como ocurría el 12-, con filtraciones a algunos locales. En la avenida del Bierzo se tenía que circular con precaución por el alto volumen de agua. Una situación similar se vivía en el acceso a Viloira desde la antigua N-536. En otros puntos conflictivos como el paso de Veigamuíños no fue necesario actuar para achicar agua, mientras que las obras del nuevo puente sobre el arroyo Mariñán resultaron efectivas y no se desbordó pese al fuerte caudal. En el resto de la comarca apenas se dejó sentir el temporal, con pequeños desprendimientos en viales.