Barbadás inauguró la renovada Casa do Concello con Baltar y Palmou, y el alcalde ofreció pulpo a sus vecinos Empanada, carne ó caldeiro y pulpo. El alcalde de Barbadás, José Manuel Freire Couto, festejó con un multitudiaria convite la «inauguración» de la Casa do Concello, que hizo coincidir con la campaña electoral. Ofreció mil raciones y los vecinos respondieron. Xesús Palmou, José Luis Baltar y el propio Freire Couto pudieron sentirse bien arropados en un acto donde, como preámbulo, fue necesario explicar que Xesús Palmou asistía como amigo y ex-conselleiro, sin «presidir» nada, como algunas invitaciones decían.
14 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Explicaciones al margen, obligadas por la formalidad y las críticas, fue Xesús Palmou quien mantuvo el tipo con la intervención menos mitinera. Recordó, eso sí, que el año que viene todos los concellos de Galicia -«todos», recalcó- tendrán casas consistoriales dignas, como la de Barbadás, para cuya construcción contribuyó de forma más que notable la Xunta con un plan que salió de su departamento. No tembló la voz a Freire Couto a la hora de asegurar que el despegue de Barbadás es fruto del apoyo de José Luis Baltar y de Manuel Fraga, como que para la renovación de la casa consistorial había sido determinante el apoyo del ex-conselleiro de Xustiza, Xesús Palmou, y del presidente de la Diputación. Los dos, dejó claro, estaban allí porque antes «deron os cartos». La afonía de Baltar, por su parte, no le impidió decir quecada pueblo tiene el alcalde de que se merece y manolito, el regidor de Barbadás, debe ser motivo de orgullo para los vecinos de este municipio. Música y comida popular completaron la jornada de fiesta. Todos contentos.