Un vecino de Cartelle pinta los troncos y rocas del parque fluvial de A Pontenova de forma similar a la utilizada por Ibarrola en Allariz Nació en Outomuro (Cartelle) y el destino lo llevó por Venezuela e Inglaterra. El caso es que a los 28 años, José Domínguez regresó a su pueblo después de haber hecho cursos de pintura en Venezuela, de estudiar dos años Bellas Artes y de dedicarse a la pintura en las noches londinenses. Hasta aquí, hablamos de un ciudadano al que es normal verle en el parque del Arnoia, en A Pontenova, pintando piedras y árboles. Es la sorpresa de todo forastero al circular por la estrecha carretera y encontrarse, en aquella frondosidad, troncos de colores con pintura ecológica. No es O Rexo ni hablamos de Ibarrola. Estamos en Cartelle, sin duda.
06 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.A José le dijeron que podía pintar a placer en el parque Arnoia y él se comprometió a satisfacer el deseo del Concello «cando me xubilara». Llegó el momento de dejar de trabajar en le negocio familiar, de alimentación para embeberse en la naturaleza y dar brochazos de color. «Eu pinto en libertade dende que empecei o día 10 de setembro». El mes de octubre entró con diez troncos ya pintados. El plan es hacer lo mismo con al menos catorce, según el autor. Entre dar la primera mano de blanco y las siguientes de otros colores hay que dejar secar, claro. El caso es que a nuestro artista le lleva una media de un día terminar un tronco, según. «Os motivos saenme no momento. Agora pinto un señor aproveitando a forma do tronco, que ten como dous ramas a modo de brazos». Eso sí, aclara Domínguez que allí no hay copia alguna, ni por la imaginación, de la obra de Ibarrola en O Rexo. «Tanto en Venezuela como en Londres pintabamos modelos de mulleres espidas, e agora cambio ese motivo polas árbores», manifiesta el pintor. Es la primera vez que se ve en un caso así, para el que tiene todo el tiempo del mundo. La pintura que usa no daña al árbol, «deixao transpirar».