Castrelo de Miño ofrece anguilas mientras Avión honra a sus patronos religiosos La gastronomía gallega es tan rica y diversa que permite el ensalzamiento de casi todos los productos comibles o bebibles de la comunidad autónoma. Si el pasado viernes fue Arnoia la encargada de promulgar las virtudes del pimiento, Castrelo se sumó ayer a los festejos culinarios con la anguila como protagonista. Celebraciones que se extendieron a O Carballiño y Avión, de más carácter musical y religioso.
04 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Barral está de fiesta y los actos en honor de su patrona, Nuestra Señora de las Nieves, se convierten en la excusa perfecta para hacer de Castrelo de Miño una cita ineludible para los amantes de la anguila. Frita, sobre todo, aunque también en empanada o guisada son las formas en que la organización ofrece este delicioso manjar en la séptima edición de una celebración gastronómica cuyo escenario se encuentra en las proximidades del Club Naútico. Por algo más de mil pesetas, 800 la ración de anguilas y 300 la botella de ribeiro, no sólo se puede disfrutar de un entorno envidiable sino de una buena merienda. Y eso que la fiesta se prolonga hasta mañana. No sólo los productos típicos de la tierra tienen protagonismo festivo durante el fin de semana sino que la devoción religiosa se hace un hueco en las principales actividades veraniegas del municipio de Avión donde se honra a sus tres patronos: San Xusto, San Roque y San Pastor. La música y los más pequeños completan un amplio programa para todos los gustos y edades.