Después de la tormenta

C.P. / C.A. RIBADAVIA/O BARCO

OURENSE

Los sindicatos recomiendan tratamientos preventivos ante el riesgo de plagas tras la aparición de pedrisco

02 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Los daños causados por la tormenta de pedrisco del pasado lunes comienzan a contabilizarse a medida que los partes de siniestro van llegando hasta las organizaciones sindicales de la Denominación de Origen de O Ribeiro. No en vano se calcularon en esta zona del occidente ourensano pérdidas próximas al 75% de la producción final esperada. Aún es excesivamente pronto para cuantificar el número de parcelas afectadas ya que todavía se está analizando la evolución del impacto que las piedras, algunas del tamaño de una cereza, produjeron en los racimos de las uvas que estaban iniciando ya la fase de la maduración. Xóvenes Agricultores, sin embargo, reconoce que ya ha remitido medio centenar de partes y cifra en 40 hectáreas la superficie afectada por el granizo. Un hecho que implica la pérdida de una producción estimada en más de un millón de kilos de uva tinta y blanca, tal y como reconoce su representante comarcal, Carlos Rodríguez, en una primera valoración de los daños. Las actuales condiciones climatológicas, la existencia de humedad en el suelo junto a altas temperaturas, han provocado la insistencia de las fuerzas sindicales agrarias de la Denominación de Origen y de los especialistas en la necesidad de aplicar tratamientos preventivos con cicatrizantes y antibotríticos con el fin de evitar la aparición de podremia y ante el aumento de riesgo de plagas como el mildiu o la botritis. Entre las recomendaciones a seguir se encuentra también la prohibición de realizar podas de racimo, de este modo se podrán comprobar, detectar y valorar los daños reales a la hora de realizar la tasación definitiva de los mismos. Los sindicatos agrarios de O Ribeiro anuncian además, durante los próximos días, la llegada de los peritos de Agroseguro para realizar la primera valoración oficial de los daños provocados por el granizo. No hay que olvidar que se trata de un fenómeno metereológico cuya aparición se detecta durante la proximidad de la vendimia y que afecta principalmente a los racimos de las uvas.