El ente local pasará a ser propietario del edificio mediante convenio a comienzos del próximo año El Concello de Ourense y el Estado han alcanzado un principio de acuerdo sobre el futuro de la antigua prisión provincial de la calle Progreso, un inmueble que presenta un avanzado estado de deterioro en la actualidad. A cambio del edificio, la Sociedad Estatal de Infraestructuras y Equipamientos Penitenciarios (Siepsa) recibirá terrenos edificables que son propiedad del ente local, tal y como confirmaban ayer fuentes oficiales de la Consistorial ourensana.
31 jul 2000 . Actualizado a las 07:00 h.El alcalde de Ourense, Manuel Cabezas, recibió ayer en su despacho a un grupo de representantes de la Sociedad Estatal de Infraestructuras y Equipamientos Penitenciarios (Siepsa) para negociar la permuta de alguna propiedad municipal por la antigua cárcel de la calle Progreso. El regidor ourensano señaló que ambas partes han alcanzado un principio de acuerdo que, previsiblemente, permitirá al ente local pasar a ser propietario del inmueble a comienzos del próximo año 2001. Para conseguir este objetivo, todavía habrá que redactar un firmar un convenio en el que el Concello y la sociedad estatal se comprometan oficialmente a permutar sus actuales pertenencias. Manuel Cabezas y los representantes de Siepsa se mostraron muy optimistas al respecto y consideran que el mencionado documento estará firmado antes de que acabe el presente año 2000, de forma que el ente local pueda iniciar las obras de recuperación del edificio _ahora en muy mal estado de conservación_ a comienzos del próximo ejercicio. Aunque el alcalde de Ourense se limitó a señalar que, por el momento, el equipo de gobierno está barajando «varias posibilidades» para ceder alguna de sus propiedades a cambio de la antigua prisión, fuentes oficiales próximas a las negociaciones confirmaban ayer a este diario que el objeto de la permuta serán una serie de terrenos que el Concello posee en la ciudad calificados como suelo urbanizable. El principio de acuerdo anunciado ayer por Manuel Cabezas parece poner así punto y final a una serie de desencuentros que, a lo largo de los últimos años, han impedido que la prisión de la calle Progreso pasase a ser propiedad del Concello. El motivo de que las negociaciones no cuajasen hasta ahora se debía a que la sociedad propietaria del inmueble había tasado su valor en unos 300 millones, mientras que el ente local tan sólo estaba dispuesto a ofrecer 150.