Estudiantes de cinco de las 28 clases del instituto verinense han abonado entre cien y quinientas pesetas Más de un centenar de alumnos del instituto Taboada Chivite han tenido que pagar una cantidad que ha oscilado entre las cien y las quinientas pesetas para que el centro pueda costear el repintado de sus aulas. Con esta medida se pretende que los alumnos que han deteriorado las clases de forma intencionada ayuden a costear los gastos que supone. El director del centro, Emilio Martín, afirmó que se trata de casos excepcionales, pues sólo han tenido que abonar esta especie de cuota cinco de las 28 clases del instituto.
20 jun 2000 . Actualizado a las 07:00 h.CORRESPONSAL VERÍN La mayor parte de los alumnos ha satisfecho la cantidad exigida por el centro en concepto de deterioro de las instalaciones. Los morosos deberán pagar si quieren matricularse el próximo curso en el Taboada Chivite. El director, Emilio Martín, afirmó que los alumnos de las cinco clases afectadas por la medida «han deteriorado su aula, sobre todo, a nivel de pintura». Tanto la normativa de régimen interno del centro como en un Real Decreto de 1995 recogen que si los alumnos individual o colectivamente causan daños de forma intencionada o por negligencia en las instalaciones educativas, está obligados a asumir los gastos de reparación. Martín precisó que se trata de situaciones excepcionales. Repintado Los estudiantes de tres clases han debido pagar quinientas pesetas, mientras que a las dos restantes les correspondieron cien y doscientas pesetas respectivamente. El dinero obtenido servirá para llevar a cabo las labores de repintado de las aulas. A principios de curso representantes de los alumnos verificaron con los tutores el estado de las clases a través de una acta, la misma que se ha utilizado para cotejar las diferencias. El director del instituto Taboada Chivite restó importancia a la medida, que es de aplicación, dijo, en todo el territorio nacional y matizó que tan sólo un par de padres han pedido alguna aclaración sobre el tema. Por su parte, el representante de la asociación de padres de alumnos, Juan Carlos Sobrino, dijo no tener conocimiento del tema y que «ningún padre se me ha quejado», asegurando que «en años anteriores se ha hecho» algo similar. A lo largo del curso ya se ha producido algún incidente relacionado con el deterioro o robo del material, en cocreto en el aula de tecnología, donde los alumnos debieron aportar una cuantía para cubrir ese gasto.