Me gusta porque está ambientada en los ochenta, porque se detallan de fondo las noticias que impactaron en esa década (la explosión del Challenger, el desastre de Chernóbil, el mal rollo del príncipe Carlos y Lady Di...), me gusta porque refleja las tensiones de una pequeña redacción en la que todos quieren su espacio, y me gusta, sobre todo, porque la relación de sus protagonistas, dos presentadores de televisión australianos, no es nada tópica. The Newsreader (2021), que se puede ver en Netflix, pone de relieve las miserias humanas y retrata las pasiones que se desatan cuando se mezcla la codicia, el poder y el deseo de morder al de al lado. Es singular, distinta, tiene esa mirada de la extrañeza austral y, curiosamente, a pesar de que en los ochenta aún sonaban los teléfonos fijos, no es nada vieja. Los debates siguen siendo los mismos: la ética de lo que se debe publicar, cómo nos afectan las ansiedades personales en el trabajo, lo que estamos dispuestos a aguantar con una sonrisa aunque nos estemos deshaciendo por dentro... The Newsreader es actual, nos apela y sus protagonistas, Helen Norville (interpretada por Anna Torv) y Dale Jennings (Sam Reid), son tan magnéticos y tan poco convencionales que cada uno de sus telediarios suponen un reto también para el espectador, que se tensa y se destensa en cada capítulo como lo hacen ellos. Véanla. Es un movidón.