Un Rufián para la salvación de España: bachata y chotis del Bad Bunny de Santa Coloma

OPINIÓN

Eduardo Parra | EUROPAPRESS

25 feb 2026 . Actualizado a las 10:56 h.

Hay un vídeo circulando por ahí que demuestra que a este hombre con súbita vocación de saludador profesional le gusta bailar bachata. Hay un dato circulando por ahí que demuestra que no le gusta sumar, con perdón para Yolanda Díaz: hace la friolera de once años, Gabriel Rufián se comprometió a dejar el Congreso en un plazo de 18 meses, pero ahí sigue el vocero de ERC, cogiendo polvo junto a la moqueta, el extintor o los agujeros de bala del 23F. Por las mañanas, queriendo romper España, y por las tardes, y por el mismo precio, conjurándose para salvarla de los enemigos de la democracia. Gabriel Rufián, tan fiable como el Aston Martin de Fernando Alonso. Gabriel Rufián, el aspirante a Bad Bunny que dio el cante electoral en su pueblo, Santa Coloma. Gabriel Rufián, un indepe más chulo y castizo que un madrileño bailando un chotis el día de San Isidro. Gabriel Rufián, el último salvapatrias. El día menos pensado, el Gobierno lo acaba desclasificando.