Y mientras, Barbacid curando el cáncer

Fernanda Tabarés
Fernanda Tabarés OTRAS LETRAS

OPINIÓN

Álvaro Ballesteros

30 ene 2026 . Actualizado a las 13:40 h.

Mientras España entera descarrila o se rompe, los jóvenes viven peor que sus padres con su vida cañón, Sánchez hace sus cosas de dictador, Uclés es el gran tema de las letras españolas, medio país odia a Oliver Laxe y el otro medio discute que sea un túzaro de Os Ancares, va Barbacid y se pone a curar el cáncer de páncreas. Por ser precisa, no lo ha hecho todavía, pero sí que ha dado un paso descomunal para poder abordar uno de los tumores más agresivos que existen y que lleva a la muerte antes de cinco años al 95 por ciento de las personas que lo padecen.

Además, va Barbacid y lo hace en España, en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas, con financiación pública española y europea y con dinero de la Fundación Cris, que recibe donaciones de particulares y empresas que quieren ayudar a la ciencia contra el cáncer.

Barbacid es discípulo de Margarita Salas, una de nuestras genias contemporáneas, aunque sospecho que si preguntásemos en la sala, o incluso en el Parlamento, muchos no sabrían de esta mujer y sus méritos. Salas y otra señora, la profesora Margarita Michelena, fueron las que inyectaron la curiosidad por la ciencia en la cabeza de Barbacid, con lo que esta historia no hace más que mejorar.

El hombre que nos reconforta diciéndonos que el cáncer no desaparecerá, pero que dejaremos de morirnos por su culpa, libra una de las grandes batallas de la humanidad desde un modesto despacho del barrio de Fuencarral, en Madrid, desde donde estará escuchando cuánto se habla de que España se va al carajo por culpa de este Gobierno bolivariano y qué poco de lo que hacemos increíblemente bien. Y así todo.