Eurorregión Galicia-Norte de Portugal: aprender de nuestros vecinos del sur
OPINIÓN
Galicia junto con la región norte de Portugal forma una eurorregión. La eurorregión es una figura creada en la Unión Europea para coordinar políticas y proyectos conjuntos en ámbitos como economía, transporte, medio ambiente o cultura en regiones colindantes de países distintos. En nuestro caso tienen similitudes económicas, geográficas, culturales y lingüísticas, y conforman un espacio europeo de éxito, de alto crecimiento económico.
La región del norte de Portugal, cuya capital es Oporto, tiene una extensión menor que Galicia, un millón de habitantes más, 3,7 millones, y su población —como aquí— permanece estancada.
Su PIB per cápita todavía es inferior al gallego, pero económicamente crecen más que Galicia. El PIB global de la región del norte de Portugal le dio el sorpasso a Galicia en el año 2018 y cada vez se aleja más, lo que la conduce a una progresiva aproximación en PIB per cápita (la región del norte de Portugal, junto a la de Lisboa, es la más rica del país vecino).
La clave, como siempre en economía, es la productividad, y esta ha crecido más en la región portuguesa: según Eurostat (oficina estadística de la UE), Portugal desde el 2019 tiene un crecimiento medio anual del 2,22 %, frente al 0,37 % de España.
Nuestros vecinos portugueses lo están haciendo mejor que nosotros. ¿Qué podemos copiar de ellos?
1.- Su estrategia es una combinación entre suelo empresarial muy barato, burocracia ágil y una normativa sindical más favorable a la empresa, lo que les permite atraer compañías españolas. Aquí la administración autonómica debe aumentar el suelo empresarial a precio competitivo y mejorar nuestra horrible burocracia. Portugal también ofrece menores salarios, pero en esto no debemos competir.
2.- Infraestructuras: Portugal ha avanzado más que Galicia en este ámbito. A Oporto, una ciudad de 248.000 habitantes, más pequeña que A Coruña o Vigo, se la denomina la ciudad de los seis puentes. Dispone de un excelente metro ligero de seis líneas que comunica su extensa área metropolitana y una óptima red viaria, algo que ni está ni se le espera a corto plazo en nuestras dos ciudades motoras. Resulta esencial disponer de una conexión ferroviaria de alta velocidad entre Vigo, Oporto y Lisboa: Portugal es nuestro mercado natural tanto como España. Asimismo, España debe forzar los plazos del corredor de transporte ferroviario del Atlántico para acercar Galicia a los mercados europeos.
3.- Coordinación entre ayuntamientos y puertos y gestión de aeropuertos. En la crisis financiera del 2008 Portugal fue intervenido por Europa, algo que resultó muy beneficioso. Se redujeron el número de ayuntamientos a 308, menos que Galicia. Fusionaron sus tres autoridades portuarias en una, lo que permite una gestión mucho más integrada, coordinada y eficiente de los puertos, frente al minifundismo gallego de las cinco autoridades portuarias. En cuanto al aeropuerto de Oporto, muy subvencionado por el Estado portugués, está gestionado por una empresa privada, la multinacional francesa Vinci. Con los políticos que hay aquí, ni soñar con cualquiera de estas medidas.
4.- Inversión en Investigación, Desarrollo e Innovación (I+D+I). Es la madre de la productividad y el norte de Portugal superó a Galicia en este apartado ya en el año 2008. Según Eurostat, en el 2018 su gasto en I+D+I era del 1,53 % de su PIB, frente al 0,94 % de Galicia. Este esfuerzo inversor portugués está liderado por la empresa privada, frente al caso español y gallego que la lleva el sector público. La Comisión Europea publica cada tres años el informe de competitividad regional de las 263 regiones europeas, en él señala que ellos nos superan en innovación y en sofisticación empresarial, pero, por el contrario, Galicia tiene mucho mejor acceso a banda ancha de alta velocidad, algo esencial en productividad empresarial. Hay que trabajar en el I+D+I utilizando la fortaleza que tenemos en Galicia con nuestra industria TIC (tecnologías de la información y la comunicación).
La Eurorregión Galicia-Norte de Portugal tiene potencial para convertirse en uno de los polos económicos más relevantes del arco Atlántico europeo. Para alcanzar este objetivo resulta fundamental intensificar la cooperación transfronteriza, modernizar las infraestructuras, fomentar la innovación y aprovechar aquí las experiencias exitosas desarrolladas en el norte de Portugal. La eurorregión tiene que ser otro factor para que Galicia siga en una senda de crecimiento económico que nos lleve a la superación en renta per cápita de España y a converger a continuación con la de Europa.