La guerra civil de Vox

OPINIÓN

Javier Lizón | EFE

14 nov 2025 . Actualizado a las 15:24 h.

Incluso en un artefacto político como Vox, donde los días parecen transcurrir apacibles, con sus cuadros ora soñando con las encuestas ora nacionalizándose húngaros vía préstamos, se cuecen habas. Más allá de Valencia, del súbito rapapolvo a estos «señoritos» por parte de la novia de Alberto González Amador, de la noticia bomba de que su líder acude ¡dos días seguidos! al trabajo en el Congreso, se cuecen habas, y esta imagen muestra la fabada que hay en Vox: el haba O, de Javi Ortega Smith, pasando por detrás del haba A, de Santi Abascal, haciendo el uno como que el otro es invisible, y el otro como que el uno es un cero a la ultraderecha. Dos de Vox a partir un piñón no, a partir un piño. Ortega Smith es el último depurado en la lista de las depuraciones, en plan que ya no se sabe si estamos ante la dirigencia verde o ante berberechos. Olona, Espinosa de los Monteros, Monasterio, García-Gallardo. Tanto hacer guiños a Franco que en Vox acabaron montando su propia guerra civil.