Los 95 de Clint Eastwood

Sandra Faginas Souto
Sandra Faginas MIRA Y VERÁS

OPINIÓN

MURRAY CLOSE / RTVM | EUROPAPRESS

31 may 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

No hay actor al que le haya quedado mejor la camiseta de algodón que a Clint Eastwood. Esa camiseta gris de cuello redondo con los vaqueros es una de sus imágenes icónicas. Incluso cuando ya rozaba los 70 y tenía el pelo canoso, Clint fue capaz de levantar el deseo con esa media sonrisa que le asomaba en Los puentes de Madison. Es difícil borrarle ese papel que lo llevará a la eternidad como un romántico todopoderoso, y eso que Clint ha sido el más duro de la gran pantalla. Hoy, que cumple 95 años, sigue dándonos lecciones de vida con esa fuerza imponente de su físico pero también con su imbatible manera de no dejarse vencer por el tiempo. Son pocos los directores (y actores) que han conseguido rodar y trabajar con la lucidez que lo ha hecho este gran maestro. El cine de Clint Eastwood es maravillosamente clásico, con todo lo que eso significa. Es el último grande de un Hollywood que desaparecerá con él, y del que hemos heredado más de 40 películas y joyas como Gran Torino, Sin Perdón, Million Dollar Baby o Fuga de Alcatraz. Todas cintas que disparan al corazón, porque Eastwood siempre ha sido ese pistolero, ese boxeador o ese zorro carcamal capaz de sacar su recortada para sacudirnos el polvo y llevarnos a un mundo mejor. Esa ternura del tipo agrio es de su propiedad, tiene su copyright. Por eso él resulta tan atractivo a los 95 años, porque Clint, como su cine, no ha dejado entrar en él a la vejez.