Lúpulo del futuro

Manuel Luis Casalderrey
Manuel-Luis Casalderrey RINCÓN ABIERTO

OPINIÓN

Las flores del lúpulo son un ingrediente esencial de la cerveza: aportan más o menos amargor o acidez, e introducen matices de sabor y aroma. El cultivo del lúpulo requiere agua abundante, muchas horas de sol en verano y temperaturas moderadas. Dada la situación actual de sequía, se está probando obtener lúpulo mediante cultivo hidropónico. La agricultura hidropónica es un método utilizado para cultivar plantas usando disoluciones minerales en vez de suelo agrícola. Las raíces reciben una disolución nutritiva y equilibrada, disuelta en agua, con algunos de los elementos químicos esenciales para el desarrollo de las plantas: nitrógeno, potasio, fósforo, calcio, magnesio, azufre, hierro, manganeso, zinc, boro, cobre, silicio, molibdeno. El cultivo hidropónico se está aplicando ya a la producción de tomates, fresas, lechugas, etcétera.

Una empresa española ha logrado cultivar lúpulo mediante un proceso hidropónico. Lo ha hecho sin aplicar productos fitoquímicos, empleando energías renovables y con un consumo de agua 20 veces menor que en el cultivo tradicional del lúpulo en el campo. Un conocido grupo cervecero ya elabora sus cervezas con lúpulo de cultivo hidropónico. La producción de alimentos de forma más sostenible, ahorrando en el consumo de agua, es un avance positivo.