Al bebé maltratado

Mª Carmen González VUELTA Y VUELTA

OPINIÓN

a. siso

Llegas al mundo y nada más abandonar el útero materno te encuentras una vida de dolor, sufrimiento y maltrato. En grado mayúsculo. Y no es porque hayas nacido en medio de una guerra. Para nada. Has nacido aquí al lado pero la desgracia ha querido que llegaras a una familia, que no solo no te quería, sino que fueron crueles, faltos de la más mí mínima empatía hacia otro ser humano, unos desalmados. No hay adjetivos suficientes para describir el comportamiento de esos padres (¿se les puede llamar padres?), que te sometieron a un maltrato cuya descripción cuesta trabajo leer.

En esta sociedad del bienestar, en la que la mayoría de los niños viven en hogares en los que se les hiperprotege, se les hipermima y se les hiperconsiente, tú has tenido la mala suerte de caer en el infierno. Y en esta sociedad del bienestar que presume de cuidarnos a todos no hemos sabido detectarlo para rescatarte a tiempo

Ahora, mientras una familia de acogida te cuida, mientras en el hospital se esfuerzan por que avances y mejores todo lo que sea posible, ese matrimonio, ¿tus padres?, se enfrenta a la justicia. Espero que la sentencia sea ejemplar, aunque ni mil años en prisión sean suficientes para castigar todo el daño que te han infligido. Y sobre todo, porque no va a haber manera de que reviertan tanto daño que te hicieron y que ha truncado tu vida para siempre.