El vecino millonario

pedro armas PROFESOR DE LA UDC

OPINIÓN

MARCOS MÍGUEZ

05 sep 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Vive en la ciudad un millonario que no es normal, ya que cualquier millonario normal hace ostentación de su fortuna. Él prefiere pasar desapercibido. A pesar de ello, haga lo que haga en su vida cotidiana, si es captado por una cámara, se convierte en noticia. Cuando es noticia por algo anecdótico lo alaban sus conciudadanos y lo critican los defensores de causas perdidas, algunos de los cuales siembran dudas sobre este tipo de noticias supuestamente filtradas para humanizar al personaje. 

Este vecino millonario se mantiene intencionadamente fuera de los focos mediáticos por estrategia empresarial y porque, según el artículo 18 de la Constitución, tiene derecho a la intimidad y a la propia imagen. Hay quienes toman de ese artículo solo la parte de la inviolabilidad del domicilio y quieren que se quede en casa, pero él hace vida normal y es noticia tanto cuando pasea al perro como cuando compra un edificio emblemático en el centro de una gran metrópoli. Saca al perro sin más intención que sacar al perro; distinto sería si convocase a los medios para la ocasión o vendiese la exclusiva a una revista.

Este millonario tiene cientos de inmuebles por todo el mundo. Este vecino tiene una casa magnífica mirando a la dársena coruñesa. Una casa magnífica, no una mansión de nuevo rico. Pues bien, hubo quienes difundieron sospechas de que el tráfico rodado del entorno se había adaptado a las necesidades del ilustre residente, cuando el casco histórico fue objeto de un plan de peatonalización con medidas generales de movilidad y seguridad.