No defraudar a Ucrania

Carlos G. Reigosa
Carlos G. Reigosa QUERIDO MUNDO

OPINIÓN

SERGEY DOLZHENKO | EFE

27 jun 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Cuando la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, anunció que se había dado luz verde a la candidatura de Ucrania para ingresar en la Unión Europea, fuimos muchos los que desconfiamos de las simplezas que se esgrimen desde el día de la invasión. Porque sí es cierto que Ucrania merece ser el socio número 28 de la UE y que «no hay otro pueblo europeo que esté muriendo por los ideales de la UE», como dijo Von der Leyen. ¡Pero con decir esto no basta!

Mientras, Vladimir Putin repetía en San Petersburgo sus argumentos simplones, pero muy contundentes, a favor de la guerra de Ucrania, y su público le aplaudía unánimemente. Son las dos caras de la sangrienta confrontación que está destrozando una buena parte de Ucrania y que todavía no ha terminado.

La Comisión Europea dio luz verde a la candidatura de Ucrania y las palabras de su presidenta fueron contundentes, cierto. Pero, paradójicamente, Ucrania no es miembro de la UE ni se le están entregando las armas que necesita, ni se aplican a Rusia las sanciones que pide el presidente ucraniano Volodimir Zelenski. Y la pregunta es: ¿de verdad la Unión Europea quiere ayudar a Ucrania? ¿O está jugando a aparentar grandezas y compromisos que luego pueden tener una difícil continuidad?