Honor: los móviles no son salchichas

Javier Armesto Andrés
Javier Armesto CRÓNICAS DEL GRAFENO

OPINIÓN

HONOR

09 jun 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Existe la creencia generalizada de que los móviles son como salchichas, que se fabrican en serie sin más ciencia que el asegurar que contienen los componentes necesarios y que el producto final pasa las correspondientes pruebas de control de calidad. La realidad es que en la producción de un teléfono inteligente intervienen avanzados y costosos procesos de I+D, y que las compañías líderes en este sector invierten sumas multimillonarias para desarrollar tecnologías que luego forman parte de nuestra vida cotidiana.

Ya hace años que al Silicon Valley de EE.UU. le ha salido un serio competidor en el sudeste asiático, concretamente en el delta del río de las Perlas y más exactamente en la megalópolis de Shenzhen. Allí, la empresa Honor inauguró a finales del año pasado su Parque Industrial de Fabricación Inteligente, equipado con instalaciones de última generación para apoyar todos los aspectos del desarrollo de smartphones y en el que el 20 % de sus trabajadores es personal de I+D.

En este centro —equivalente al Apple Park, o al mítico Xerox PARC donde Steve Jobs descubrió la GUI o interfaz gráfica de usuario, que desde hace casi cuatro décadas permite que interactuemos con los ordenadores— han nacido varias de las innovaciones de su último terminal de referencia, el Honor Magic4 Pro. Por ejemplo, con cada generación de móviles los fabricantes han ido desplazando el receptor hacia el bisel superior para conseguir una mayor superficie de pantalla. Sin embargo, cuanto más cerca del borde se coloca el micrófono, más pronunciada es la fuga de sonido durante las llamadas de voz, lo que genera problemas de privacidad. Para solucionarlo, Honor creó AI Privacy Call, una función que aprovecha la primera unidad de emisión de sonido dual inteligente de la industria, que incluye un componente de conducción ósea mediante cerámica piezoeléctrica que se monta directamente en la pantalla. El proceso de ensamblaje requiere una precisión extrema.

La triple cámara con fotografía computacional de ultrafusión, la pantalla Quad-Curved LTPO, o la emisión de radiación de este smartphone un 56 % por debajo del límite de la norma más estricta son otros resultados obtenidos gracias al trabajo de I+D. No, los móviles no son salchichas.