Los silencios de Pablo Casado

Enrique Clemente Navarro
Enrique Clemente LA MIRADA

OPINIÓN

Paco Paredes

01 nov 2021 . Actualizado a las 09:13 h.

Si no hablas de algo no existe. Esta es la estrategia que Pablo Casado ha adoptado para no dar la cara tras cada nuevo mazazo judicial. Ya son tres las sentencias que acreditan la existencia de una caja B en el PP. Y las que vendrán. Los politólogos consideran que la corrupción está amortizada y que no le perjudicaría electoralmente. El líder popular y su dirección nacional lo saben y tratan de actuar como si no fuera con ellos, como si la corrupción del PP no tuviera nada que ver con el PP, como si Casado pasara por allí y no hubiera formado parte de los equipos de Rajoy y Aznar. Los dos expresidentes que sostuvieron que no había contabilidad paralela y que faltaron a la verdad. Una gran parte de la opinión pública parece asistir a la lamentable ristra de procesos judiciales que van destapando la trama de financiación ilegal del PP con dinero negro, en su mayoría proveniente de grandes empresarios que lograban contratos del Estado, como si formara parte del paisaje, pese a su extrema gravedad. Con el hundimiento de Ciudadanos, las encuestas juegan a favor de Casado, a pesar de su débil liderazgo, continuamente desafiado por Isabel Díaz Ayuso. De la guerra interna con la lideresa madrileña tampoco habla. Tiene una última bala para llegar a Moncloa dentro de dos años y no quiere que la corrupción del «PP del pasado» -aunque él ha reivindicado su legado en reiteradas ocasiones- le estropee la fiesta. Su único socio posible para alcanzar la mayoría es la ultraderecha. Pero ayer mismo dijo que tampoco quiere hablar de Vox. A todo esto, Casado sigue disfrutando de su despacho en una sede pagada con dinero negro sin que apenas nadie se escandalice. Así estamos.