Un bono, un voto

Fernando Ónega
Fernando Ónega DESDE LA CORTE

OPINIÓN

Óscar Cañas

09 oct 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

La señora ministra de Hacienda piensa y dice que hay gente que ve intención electoral en los bonos de ayuda a los jóvenes y en los Presupuestos Generales del Estado. Al parecer, los únicos que no ven intenciones electorales son los ministros, que trabajan sin tener en cuenta el calendario político. ¡Qué buenos son, qué desinteresados y qué limpios de toda sospecha de partidismo! Dan ganas de pedir un homenaje nacional a su gestión tan correcta y poco egoísta. Y me dan ganas de denunciarme a mí mismo por haber pensado -¡incluso escrito, para mayor vergüenza!- que el interés electoral movía alguna de las acciones de este Gobierno o de cualquier otro que le haya precedido, que también coincide con el actual en dos detalles: son los Presupuestos que necesita el país y los más sociales que ha visto la historia de España. Si me apuran, la historia de la Humanidad.

Hablemos, pues, en serio. Aunque Iván Redondo, rey de los estrategas, ya no esté en el gabinete del presidente, el Gobierno tiene una estrategia, y mal gobierno sería sino la tuviera. Maneja el calendario, y mal Ejecutivo sería si no lo manejara. Y sabe que habrá elecciones municipales y autonómicas en el 2023 y generales en fecha todavía indeterminada, pero se pueden adelantar a las municipales o recoger el poderío de Sánchez como presidente de turno de la Unión Europea en el segundo semestre del 2023 y esperar a enero del 2024. Quien dictó un manual de supervivencia sabe que la nueva supervivencia pasa inevitablemente por mantener o aumentar los votos y uno de los instrumentos clásicos y efectivos es el presupuesto. No es que la gente los estudie para decidir su voto. Es que la política que el presupuesto posibilita, trata de tener contento al votante. Sobre todo, al votante de su cuerda política.

Desde estos supuestos elementales, es imposible no ver que el bono cultural de 400 euros se regala precisamente a los jóvenes que se estrenan en las urnas. El eslogan genérico de las próximas urnas podría ser «un bono, un voto». Y el discurso de la ministra Montero, en el sentido de que son unas cuentas con las que ganamos todos, jóvenes, pensionistas, funcionarios, empresarios o autónomos, que a todos citó en su rueda de prensa, indica que se ha pensado en cuentas de seducción, porque vamos a entrar en la segunda parte de la legislatura, que lleva directamente a las urnas. Lo de menos ya es la paternidad de las partidas: ya se sabe lo que había que saber, y las fotos de Sánchez y Yolanda quisieron demostrar unidad. Lo trascendente es aplacar al pensionista, que tiene programada una gran protesta para el día 18; transmitir al joven que se piensa en él, y contentar a los grandes colectivos, como autónomos y funcionarios, con vistas a las urnas. Lo hicieron todos los gobernantes y tontos serían los actuales si, por pudor, no lo quisieran hacer. ¡Con lo que les gusta el poder!