Fe en la química

Manuel Luis Casalderrey
Manuel-Luis Casalderrey RINCÓN ABIERTO

OPINIÓN

XAIME RAMALLAL

30 jun 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Ya saben que siempre ando con la teima de que la química es benefactora de la humanidad. Hay, por lo menos una persona que me supera de forma espectacular con su fe en la química. Habrán leído ustedes la noticia (La Voz de Galicia, 29-6). Tres personas de origen africano convencieron a un hombre haciéndole creer que, si vertía una sustancia química, que ellos le vendían, sobre unos papeles negros, estos se convertían en billetes de curso legal.

El hombre invirtió una respetable suma de dinero -casi 200.000 euros- en la operación y su fe en la química se esfumó como por ensalmo. Como siempre, en este y en otros timos similares, el timado pretende lucrarse, sacando rendimiento a su inversión.

Desde luego, la química tiene mucho que ver con la fabricación de billetes de curso legal. En primer lugar, el papel moneda usado en la fabricación de billetes, es difícil de elaborar y se fabrica con la intervención de la Química. Tiene un gran porcentaje de pasta de algodón, que le confiere resistencia debido a sus fibras muy largas. Se le añaden fibras especiales que brillan con luz ultravioleta y se le aplican marcas de agua. Las tintas empleadas para dibujar los billetes son una mezcla de productos químicos.

Definitivamente, la química sirve para fabricar billetes de curso legal, pero, ninguna sustancia química vertida sobre papeles negros puede transformarlos en billetes. Antes de soltar el dinero, el hombre víctima del timo debió experimentar a ver si funcionaba.