Facilidades para volver al campo

Ana Badía LÍNEA ABIERTA

OPINIÓN

ALVITE

Una de las consecuencias que ha tenido el covid ha sido que un gran número de personas se ha planteado volver al campo. Galicia es una de las comunidades que mejores condiciones tiene para ello y parece que ahora se crea una más con la nueva Ley de Recuperación de la Tierra Agraria.

 

Esta nueva posibilidad deriva de la creación del banco de explotaciones, figura que parece haber pasado algo desapercibida frente a otras medidas de esta ley. Este banco servirá para facilitar que se pongan en contacto personas titulares de explotaciones agroforestales, que voluntaria o forzosamente abandonen la actividad, y personas interesadas en hacerse cargo de ellas.

El banco de tierras elaborará una lista actualizada de las explotaciones agroforestales en situación de ser transmitidas, y describirá todos los elementos que las componen (fincas, instalaciones, ganado, máquinas, derechos agropecuarios,…). Cualquier persona interesada podrá consultarla y solicitar al banco que intermedie para comprarla, arrendarla, permutarla o realizar cualquier otro negocio jurídico de cesión o aprovechamiento.

Lo interesante de la creación de esta figura no solo es que se facilite el contacto entre interesados sino que el banco podrá asistir y asesorarles y así los titulares de explotaciones podrán desprenderse más fácilmente de sus negocios y con mayor seguridad, y las personas interesadas no tendrán que empezar un negocio de cero lo que parece asegurar una mayor posibilidad de éxito. Del mismo modo, se facilita también la transmisión intergeneracional de las explotaciones.

Todo ello además con interesantes deducciones tributarias y varias líneas de ayuda que la propia ley señala y que el Gobierno gallego ha garantizado.

Por lo tanto, además de la prohibición del eucalipto y de la investigación sobre tierras sin dueño conocido, esta ley establece una serie de medidas que tratan de revitalizar la actividad del campo de Galicia para paliar un minifundismo endémico y apostar por un sector que, en una situación como la actual, ha demostrado que es imprescindible y resistente a las crisis.