100 % efectiva, ¿alguien da más?

Federico Martinón-Torres JEFE DE PEDIATRÍA DEL COMPLEJO HOSPITALARIO UNIVERSITARIO DE SANTIAGO Y ASESOR DE VACUNAS DE LA OMS

OPINIÓN

Stephane Mahe | Reuters

19 may 2021 . Actualizado a las 15:34 h.

En este punto de la pandemia, las reacciones ante las personas que no quieren vacunarse y las posibles soluciones son dispares según a quien le preguntes. Desde la obligatoriedad, el castigo o el desprecio, hasta la conciliación máxima a través de la información y la educación. La mayoría de la gente que en un momento determinado decide no vacunarse, simplemente tiene miedo o dudas que no ha sabido o podido contrarrestar con la información adecuada. 

Es indudable que las idas y venidas en los consejos de las autoridades nacionales, la mezcla de recomendaciones científicas con otras prioridades y la propia agenda política, no ayudan a que la ciudadanía confíe. El problema no es tener miedo o dudar, sino tomar la decisión correcta a pesar de ello, en este caso, vacunarse.

La tan manida relación riesgo-beneficio de la vacunación no se está explicando bien. Si eres más mayor, estás más expuesto o tienes más factores de riesgo, los beneficios que obtienes de la vacunación son mayores que si eres sano y joven. Pero no hay riesgo cero y no sabemos predecir entre aquellos en los que son menos proclives, en teoría, a padecer formas graves, cuáles sí y cuáles no van a enfermar o morir como consecuencia del covid-19. Y, claro, olvidamos lo verdaderamente importante, y es que estamos en una pandemia, y que la prioridad en esa relación riesgo-beneficio es la salud global, y que no es solo lo que individualmente nos aporta la vacunación sino el beneficio que cada uno de nosotros aportamos a la salud de todos. Si no te vacunas y tienes la suerte de infectarte, pero no enfermar gravemente, puede que para ti sea suficiente, pero no solo puedes haber contagiado a otros que no tendrán tanta fortuna, sino que el virus, al infectarte, continúa mutando, evolucionado y acabará haciéndose más resistente y más letal, incluso para los que ahora, como tú, se defienden solos bien.