Iguales sí, pero no idénticos


Carrera en el desierto. Un virus maléfico nos trajo. 27 contendientes. Todos iguales e iguales reglas. Ah, ¿son entonces idénticos? Pues no. Las normas dicen que todos pueden llevar cantimplora. Sucede que algunos apenas tienen agua -se la gastaron en la piscina-, y hasta hay algún corredor al que un helicóptero le puede llevar para beber y refrescarse cuanta desee. Otros detalles: hay hercúleos y alfeñiques; hay jóvenes y maduritos; hay quien porta brújula y quien se gastó la ayuda para adquirirla en un tatuaje molón. C’est la vie.

Sucede parecido en la UE. Con el virus comenzó otra carrera por auxiliar a las empresas. El final era visto: el Estado con posibles es más generoso; aquél que solo acumula deudas para sus nietos, nada. No soy de los europeístas que adoran y adulan a los bruselenses, sobre todo porque Bruselas no es una república federal, sino la sede de una conferencia diplomática permanente, donde las decisiones vitales son adoptadas por los representantes estatales. Allí comenzaron a hablar de la necesidad de «relajar» las normas de auxilio a las empresas. Los perros viejos entienden de este juego, cuyas reglas no aparecen en los libros. Entschuldigung: Sorry.

Tras dos meses vemos resultados: el corredor mejor preparado pide agua a su helicóptero. Del total de ayudas excepcionales autorizadas para que los Estados rieguen a sus empresas, Alemania ha dado ya el 52%. España, … no tiene. Apenas el 2%, pero los representantes españoles apoyaron esta genial idea. Hasta Bélgica ha dado más, el 3%.

Claro que recogemos lo que sembramos, igual que Alemania lo hace. Ellos, una educación sin fracaso académico oceánico y sin patológica endogamia desde siempre; aquí, cambiando de ley cada legislatura y endogámicos a tope. Ellos, con un Gobierno de gran coalición -Groko- desde 2005 y un breve intervalo con los liberales; aquí, qué les voy a contar. Ellos, con patronales bien organizadas, con asesores técnicos competentes que denuncian a quien recibe ayudas «ilegales», aquí …

El pasado 4 de febrero, el Comisario irlandés Phil Hogan saludó la autorización de 200 millones de euros en ayudas al sector agro-industrial irlandés. Irlanda, la más boyante en renta per cápita, con Luxemburgo. Ahora, el ministro español del ramo pide que no se rompa el mercado único con ayudas nacionales al sector primario. Ya. Esto sucede cuando se des-europeíza y se vuelve al sálvese quien pueda del nacionalismo estatal. Mientras, el PCCh -Partido Capitalista chino- se troncha.

Por Manuel Blanco Desar Economista y politólogo. Especializado en asuntos europeos

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