La cuadratura del círculo con ERC

Enrique Clemente Navarro
Enrique Clemente LA MIRADA

OPINIÓN

25 nov 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

El escenario es este:

1.- El PP no está dispuesto a abstenerse en la investidura de Sánchez. Casado está convencido de que a medio plazo es mejor para su partido que se conforme un Gobierno Frankenstein, que el líder socialista se cueza en su propia salsa y fracase.

2.- Ciudadanos no quiere votar a favor, pese a que, si lo hiciera, los independentistas quedarían fuera de juego.

3.- En esas condiciones, a Sánchez, que no ha movido un dedo para acercarse al PP, solo le queda buscar la abstención de ERC.

4.- La alternativa, si no lo logra, es ir a las urnas por tercera vez, lo que representaría un desastre institucional sin precedentes.

5.- ERC tiene la sartén por el mango y cada día añade una nueva exigencia, la última, que la negociación sea entre gobiernos.

Pero esa negociación con un partido que propició una declaración unilateral de independencia, vía a la que no ha renunciado, y cuyo líder está en la cárcel condenado por sedición y malversación (Oriol Junqueras), es la cuadratura del círculo. ERC sabe perfectamente que Sánchez no permitirá nunca el referendo de autodeterminación ni la amnistía que exige. En esas condiciones, imponer la mesa de diálogo entre gobiernos sería solo la forma de justificar su abstención. Lo presentaría como un triunfo sobre el Estado. Pero, en realidad, su juego está destinado a contrarrestar al hiperventilado Puigdemont, partidario del cuanto peor, mejor, de cara a las elecciones catalanas. Sabe que si entrega la abstención a cambio de nada o de muy poco perderá su oportunidad de liderar el mundo independentista. La conclusión es que España se encuentra ante una encrucijada y nuestros políticos siguen sin estar a la altura.