Samsung acaba de presentar una nueva cámara de realidad virtual avanzada que permite crear y transmitir en directo contenido 3D de alta calidad. Orientada tanto a especialistas como a aficionados, 360 Round emplea 17 lentes -8 pares de lentes estereoscópicas ubicadas horizontalmente y una única lente vertical- y puede emitir vídeo 4K y audio espacial, así como crear imágenes en tres dimensiones de gran profundidad.
El dispositivo cuenta con un diseño compacto resistente al agua y al polvo con certificación IP65. Al no incorporar ventilador puede tener un tamaño más reducido y consigue eliminar el ruido de fondo. Un software especial para PC facilita controlar y unir las imágenes, y se le pueden acoplar periféricos como un micrófono externo o una unidad de almacenamiento extraíble (hasta 2TB SSD).
El auge de las plataformas de contenido en 360 grados, como Samsung VR, Facebook o Youtube, así como la proliferación de vídeos con ese formato en los principales medios, han aumentado la necesidad este tipo de cámaras. Se utilizan para retransmitir grandes eventos o en pequeñas producciones de diferentes industrias Son equipos sofisticados, apropiados para que productores de vídeo y expertos del mundo audiovisual puedan crear fácilmente (y transmitir en vivo) imágenes en 3D. Uno de los problemas que deben resolver es el de la latencia, los retardos temporales dentro de la Red.
Curiosamente, el lanzamiento de Samsung coincide con el anuncio de Nokia (la Nokia de toda la vida, centrada en el desarrollo de redes de telecomunicaciones, no la que ha vuelto a lanzar móviles con la marca finlandesa gracias a una licencia) de que abandona su proyecto Ozo VR. Era una cámara 360 con ocho lentes y otros tantos micrófonos, con un coste de 60.000 dólares y con la que aspiraba a revolucionar la industria del cine (fue ofrecida a estudios de Hollywood como herramienta para profesionales).
Según la compañía con sede en Espoo (pegada a Helsinki), la realidad virtual se está desarrollando más despacio de lo que esperaba, por lo que han decidido recortar el departamento responsable de Ozo, Nokia Technologies, que perderá un 30 % de sus 1.090 empleados. Y se van a centrar en seguir rentabilizando su valiosa cartera de patentes y en el sector digital de la salud: un nicho de mercado mucho más real.