¿Guerras?

José Francisco Sánchez Sánchez
Paco Sánchez EN LA CUERDA FLOJA

OPINIÓN

No sé por qué las llaman guerras. Sin lucha, sin pelea, sin bandos. Se trata más bien de una invasión militar perpetrada por un ejército pequeñísimo e intolerante, pero bien armado y financiado por grandes capitalistas, algo que debería generar desconfianza, al menos alguna, en las llamadas izquierdas. No hay refriega, porque nada hay enfrente, salvo una masa de borregos silenciosos y asustados que, cuando ya no aguantan más, votan por Trump a la desesperada. Me refiero a eso que han dado en llamar «guerras culturales». ¿Qué guerras? ¿Dónde?

Aprovechando el lío catalán, el Congreso ha admitido a trámite una «Proposición de ley contra la discriminación por orientación sexual, identidad o expresión de género y características sexuales, y de igualdad social de lesbianas, gais, bisexuales, transexuales, transgénero e intersexuales» (sic). El texto daña un buen puñado de libertades básicas y pretende unos muy sorprendentes privilegios, aparte de otras rarezas. Abunda en multas elevadas (hasta los de Podemos hablan ya de posible exageración) y sanciones gravísimas que le pueden arruinar la vida a cualquiera que piense distinto. ¿Pues saben cuántos votaron en contra de que se admitiera a trámite? Dos. Ya digo: aquí no hay guerra, no hay nadie al otro lado, estamos ante una invasión disimulada.

Reconocen que redactó la proposición un lobby privado con la ayuda de Podemos. No al revés. Supongo que los lobbies son inevitables, así que no tengo nada que oponer. Pero, de verdad, a quienes defendemos la libertad de expresión, por ejemplo, ¿solo nos representan dos tipos en el Congreso? Y en los medios, ¿nadie se inquieta? Que no me multen por esto y que no hablen de guerras.

@pacosanchez