Neymar lidera el PSG

Pedro Armas
Pedro Armas TRIBUNA

OPINIÓN

ALAIN JOCARD | AFP

El titular no deja de sorprender a los que vemos todo en clave política. ¡Por fin, el Partido Socialista de Galicia resuelve sus problemas de liderazgo! El malentendido se aclara en cuanto comprobamos que las siglas corresponden al París Saint-Germain, equipo de fútbol que aspira a ganar la Champions League, gracias al liderazgo de Neymar en las bandas y en las áreas, y a ganar cientos de millones, gracias al liderazgo del jeque catarí Al Khelaifi en los bancos y en los bufetes. El liderazgo del PSG se resuelve con fichajes. El liderazgo del PSdeG se resuelve con primarias. Para fichar a Neymar, el PSG dispone de 222 millones de euros. Para votar a su líder, el PSdeG tal vez disponga de 222 euros. 

El viejo Partido Socialista Galego (PSG), que compitió hace décadas por las siglas, obligando a sus colegas discrepantes a incluir esa preposición antiestética y disfuncional, no tendría nada que hacer si cuestionase hoy en día las siglas de la empresa futbolera del jeque. En el mercado, también en el de los nombres, manda quien manda. Beiras, aunque siga en forma, no tendría nada que hacer frente a Neymar. Por cada camiseta vendida con el nombre de Beiras, se venderían millones de camisetas con el nombre de Neymar. Cuando Beiras llegaba al PSG, el mundo estaba polarizado. Cuando Neymar llega al PSG, el mundo está globalizado, además de mercantilizado e idiotizado.

Los partidos viejos procuraban que el nombre transmitiese la ideología (PSOE, PSG, ERC, PNV, BNG), con excepciones (PP, Convergencia). Los partidos nuevos ocultan la ideología en su nombre (Ciudadanos, Podemos, En Marea, Compromís, Junts pel Sí). ¿Por qué el PP no se llama Partido Conservador y Ciudadanos no se llama Partido Liberal? ¿Acaso sus votantes se identifican más como populares y ciudadanos que como conservadores y liberales? La indefinición nominal, en la forma, no se corresponde con la definición del fondo. El interés de fondo está bien definido. Entretanto, otros intentan cazar al vuelo significantes flotantes.

Anda el PSdeG buscando líder, mediante primarias. Se presentan tres: Caballero, Leiceaga y Villoslada. Les lloverán críticas desde partidos más dedocráticos que democráticos. Hablarán de jaula de grillos y de facciones irreconciliables. Nada de eso. No son la MSN o la BBC, pero los tres pueden formar una buena delantera, porque tienen cualidades y combinan bien. Es la principal diferencia, no la única, respecto de las primarias a escala nacional. Los tres tienen claro que el partido quizás no sea de los militantes, pero las primarias sí. Ninguno de los tres se presentará como candidato oficialista. Ninguno organizará actos masivos como demostración de fuerza, rodeado de referentes históricos o viejas glorias. Ninguno descartará la posibilidad de pactar o gobernar con partidos más o menos nacionalistas. Ninguno desacreditará a otro candidato. Los tres son conscientes de que las primarias son una fortaleza que puede convertirse en una debilidad. Los tres saben que estas primarias no deben desgastar al partido. Los tres, además de militantes comprometidos, son individuos con formación y experiencia. Los socialistas gallegos tienen una oportunidad para recuperar un partido que necesita más cooperación y menos personalización. Hay distintas formas de liderazgo. El talento individualista de Neymar puede servir para liderar el PSG, pero el PSdeG, a falta de un crac, puede montar un buen equipo. Aunque los símiles futbolísticos son simplistas y simplones, vamos a asumir, como el irónico Camus, que todo lo que sabemos sobre la moral y las obligaciones de los hombres es gracias al fútbol.

Anda el PSdeG buscando líder, mediante primarias. Se presentan tres: Caballero, Leiceaga y Villoslada. [...]No son la MSN o la BBC, pero los tres pueden formar una buena delantera