Eléctricos a 280

Javier Armesto Andrés
Javier Armesto CRÓNICAS DEL GRAFENO

OPINIÓN

La aventura de Alonso en Indianápolis terminó exactamente igual que los domingos de Formula 1: con su monoplaza aparcado en la hierba y volviendo a boxes en el bus de San Fernando... Pero nuestro piloto todavía tiene posibilidades de reverdecer laureles en el deporte del motor, siempre que no haya gasolina de por medio. En el circuito de Zandvoort (Países Bajos) un equipo formado por estudiantes ha conseguido batir el récord de vuelta rápida con un vehículo eléctrico dejando un registro de 1 minuto, 48 segundos y 371 milésimas. A los mandos iba una mujer, la holandesa Beitske Visser, quien destacó que «el coche tiene una sensación inigualable, ya que incluso puedes escuchar el viento mientras conduces».

El IM/e es, probablemente, el vehículo de competición cien por cien eléctrico más rápido del mundo. Con dos motores de altas prestaciones que proporcionan 410 kW de potencia y una batería que pesa 200 kilos, alcanza una velocidad máxima de 280 kilómetros por hora y acelera de 0 a 100 en tres segundos. Iba calzado con unos neumáticos especiales desarrollados por Kumho Tyre, una firma coreana con más de 10.000 empleados y que factura anualmente más de 2.000 millones de dólares. Una prueba del interés de la industria en el coche eléctrico, que ya tiene su propia competición de monoplazas, la Fórmula E.

La experiencia conseguida con el desarrollo del IM/e se trasladará a un futuro turismo híbrido, pero de momento el próximo objetivo del equipo es participar en las 24 Horas de Le Mans. Quién sabe, quizá la Triple Corona de Fernando Alonso pasa por una batería de ión de litio.