¿Pero te la vas a comprar?

Javier Armesto Andrés
Javier Armesto CRÓNICAS DEL GRAFENO

OPINIÓN

23 mar 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Todavía recuerdo, con una mezcla de estupor y resignación, un episodio que viví en una céntrica tienda ropa coruñesa donde, a la segunda camisa que solicité probar, el dependiente (que tenía que desempaquetarlas y retirarles los alfileres y cartones) me espetó: «¿Pero te la vas a comprar?». Naturalmente salí de allí sin la camisa, no volví a entrar en aquella tienda y además cerró al cabo de algunos años, algo que no me extrañó demasiado. Los tiempos han cambiado mucho y ahora la competencia obliga no ya a permitir que el cliente pruebe un producto, sino que pueda recibirlo en su casa sin mover más dedo que el índice (el necesario para navegar por la pantalla del móvil o la tablet) y devolverlo sin que le pongan ningún problema. Amazon, la segunda mayor tienda del mundo -la primera es la china Alibaba, que tiene un beneficio veinte veces superior y vende más que Amazon y eBay juntos-, ofrece el servicio Prime Now, por el cual entrega los pedidos en dos horas (hay que ser cliente premium) o incluso en una (pagando 5,90 euros) en Madrid, Barcelona y alrededores.

En España, el principal e-commerce de tecnología e informática es PcComponentes, una empresa nacida en el 2005 en el pueblo de Alhama de Murcia. Desde el principio apostaron por el canal online y convirtieron su web en una plataforma de compra de éxito, con 350.000 visitas diarias. Ahora han decidido hacer el camino inverso y acaban de abrir una tienda física en Madrid, donde el cliente puede recoger su pedido, asesorarse y probar los dispositivos. También han puesto en marcha el servicio Same Day, para realizar las entregas en el mismo día, y próximamente en menos de dos horas.

Otra novedad en la que PcComponentes está ya trabajando es la tramitación de pedidos a través de geolocalización. La tienda recibe de forma automática un aviso cuando el usuario está llegando a recoger su compra, por lo que tendrá el pedido preparado antes de que entre por la puerta: adiós colas y esperas. Mejorar el servicio y dar facilidades es la única forma de sobrevivir en un mercado global, y en algunos comercios ni siquiera saben recibir al cliente con una sonrisa.