03 jun 2015 . Actualizado a las 05:00 h.
Asistimos a la detención del delegado del Gobierno en Valencia por un presunto delito de corrupción. Sea o no casualidad el día en que fue detenido, pues por poco desconfiado que uno sea parece que se ha esperado a que aconteciera la debacle del PP en el 24-M para evitar que esta fuera mayor debido a semejante escándalo, a Rajoy le quedan tres telediarios para regenerar la imagen de su partido. Difícil se lo vaticino para las generales, pero ya puede ir librándose de todo punto filipino bajo sospecha, y no esperar a que la Justicia nos recuerde a los españoles que no todo el trigo es limpio en las filas populares. ¿Tan complicado resultaría? Puede que sí, pero hasta que no se intente con rigor...